El público, que realmente disfruta del baile del Perreo, no asocian la moda con el hecho de tener un buen cuerpo. A los chicos y , sobre todo, a las chicas, no les interesa saber si están muy gordas o muy flacas, lo importante es que la ropa que lleven esté de moda.
Es por eso, que a las chicas no les importa usar jeans y camisetas o tops muy ceñidos, a pesar de que, para las que tengan un poco exceso de grasas, se les hagan más apreciables los típicos "michelines". La ropa que utilizan no esconde el cuerpo, sino que más bien lo
moldea y exterioriza, para así hacerlo más sensual y llamar la atención de los chicos.
Los chicos, en cambio, utilizan en su forma de vestir ropa de marca, generalmente imitaciones, con el logotipo muy grande. Además es también frecuente que utilicen camisetas muy anchas con los nombres de equipos de fútbol y baloncesto norteamericano.
Una parte fundamental del atuendo de estos chicos son las zapatillas "gigantes", gorros, viseras y blombers (pantis en la cabeza), gafas de sol, y mochilas. Todo esto significa un signo de autenticidad para ellos.
Todo es exteriorizado, con tallas mucho más grandes de las que utilizarían normalmente, para que así los demás les observen y se sientan reafirmados con su identidad.
En este baile del Perreo se pierde el espacio individual y lo íntimo pasa a ser público. El cuerpo ya no es propio, sino, también de los demás. Es por eso que uno puede bailar y tocar al otro.

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